Arquitectura del flujo: mapas, buffers y rutas de salida
Un buen sistema existe en el tiempo y en el espacio: entradas claras, buffers manejables y salidas visibles. Visualiza el recorrido desde fuentes hasta proyectos: newsletters, RSS, podcasts y conversaciones fluyen a un buffer único, pasan por triage breve y se transforman en semillas accionables. Define pocas vistas maestras y límites de volumen. La salida debe brillar: documentos, decisiones, publicaciones y prototipos. Cuando el mapa es comprensible, mantenerlo deja de ser heroicidad y se vuelve rutina confiable.